La pregunta es una de las condiciones esenciales para hacer una consulta del Tarot. Por tanto una respuesta debe corresponder exactamente a la pregunta formulada en la consulta del tarot. Ello porque una respuesta clara lleva a una respuesta clara, y por lo tanto una pregunta seria lleva a una respuesta seria. Cuando una pregunta es absurda, de la misma manera corresponde una respuesta. Cuando la pregunta es frívola, es claro que la respuesta será del mismo modo. Por otra parte, hay que tener en cuenta no sólo lo que quieres saber, sino también en qué medida se está siendo «sincero». Si el futuro se nos muestra a nosotros como un libro abierto, es por una buena razón, y usted también puede tener buenas razones para no querer saber algunas cosas.
Usted no debe jugar con el Tarot no lo rete, porque, pues como decían los griegos en la antigüedad: «haga su oráculo sólo si las preguntas cuyas respuestas está usted dispuesto a escuchar». La pregunta puede ser formulada en voz alta o baja, puede ser repetida varias veces o anotada en un papel. Haga como usted crea mejor, ningún método es mejor que el otro. Lo más importante es tener una certeza absoluta de la pregunta que usted hace y después no pensar más en nada más, entonces en una medida relacionada a esta, recoja, relacione y conjugue mentalmente lo que le digan en la lectura del Tarot, para ver que todos los cabos no queden sueltos.
Lo más lógico es evitar la confusión, no mezclando los asuntos o los diferentes eventos en la misma pregunta. En lugar de eso deje las tarjetas separadamente para cada asunto y claro con el método apropiado.