El interés en el Tarot se ha incrementado en los últimos años. Alguna vez en el pasado fue un femenino, pues hoy en día hay muchos hombres que forman parte de este arte.
Anticipar eventos es inherente a cualquier ser vivo, por lo tanto es natural. Hoy, en día el Tarot es objeto de estudio, investigación e interés en todas las capas sociales porque el Tarot es cartomancia, es popular, a pesar de su aura de realeza y refinamiento. El mercado editorial tiene muchos títulos, los evangélicos le dan con palo, para ellos el tarólogo sigue siendo mal visto, pero a pesar de todos los contras, este arte perdura y gana versiones de artistas, estudiosos de este arte, wiccanos y brujos que en la mayoría de las veces distorsionan el lenguaje simbólico original.
Hoy el Tarot se convoca en congresos, simposios, talleres, cursos para que sea mejor comprendido y estudiado. Las cartas del tarot hablan del hombre y revelan sus grados de refinamiento, sus dolores, las alegrías, los logros, las pérdidas, los estados de ánimo de la naturaleza humana. En cada existe una sombra del diablo, el descuido del loco, la intuición de la Sacerdotisa, la autoridad del Emperador, el miedo de la luna, la esperanza y la fe de la Estrella, La Alegría del Sol, la fuerza de la fuerza, el equilibrio y la esperanza de la templanza, el cambio de la muerte, la búsqueda de la comprensión de la Ermita, la fugacidad de la Rueda de la Fortuna, la pérdida de la Torre, la emperatriz de la maternidad, el poder de elegir entre dos caminos, Los amantes, los pros y los contras de Justicia. etc. El Tarot fue hecho por el hombre para el hombre. Este es un mapeo de la complejidad humana, un faro que ilumina el futuro, una brújula que guía el contacto íntimo con nuestra alma y responde a nuestros deseos y miedos.
El Tarot es nuestro sabio amigo en las horas inciertas!
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